PLUP en la FILSA, Chile
Visité Santiago de Chile el fin de semana pasado invitada por la Cancillería argentina. El motivo fue una presentación doble en el marco de la Feria Internacional del Libro de Santiago de Chile: de mi libro de poemas editado este año en Buenos Aires, plutón canta y de PLUP en tierras chilenas, lugar al que el proyecto aún no se había asomado más que virtualmente.
Del otro lado de la cordillera de los Andes (y mención aparte creo que merece la experiencia entre maravillosa y horrorosa de sobrevolar ese macizo, quien lo haya hecho, lo entenderá) me esperaba Pablo Paredes para llevarme a conocer Bellavista (e inmunizarme contra la sobredosis de Las Condes que traía a causa del hotel), convidarme con pastel de choclo y conversar conmigo en la mesa de la Feria sobre PLUP, su nombre -le trae reminiscencias algo soviéticas, dijo, y es irónico si uno luego ve lo que el proyecto es- y el panorama de la poesía latinoamericana actual (que Pablo conoce bien de cerca porque ha sido invitado muchísimas veces a Festivales y encuentros en varios puntos de nuestro continente).
Más tarde, antes del cafecito post lectura de rigor (agradezco que compartamos esa costumbre cafetera con los hermanos de Santiago de Chile) dejé un buen número de plaquetas PLUP para que quienes visitaran el stand pudieran llevarse de manera gratuita.
Volé rumbo a Buenos Aires el día 7 a la tarde, mientras en Santiago diluviaba y hacía un frío otoñal, en Buenos Aires, hora y media más tarde, me esperaban 32º y una humedad aplastante. Los aviones logran esas ¿maravillas?


